10 TRUCOS PARA HOGAES PEQUEÑOS CON UN SOLO ESPACIO

General
retro-salon

Los hogares pequeños distribuidos en una única estancia son un auténtico reto para quien se enfrenta a su amueblamiento, distribución y decoración. Pero si aprovechamos de manera inteligente el espacio y su equipamiento, podremos obtener un ambiente perfectamente integrado con un carácter mucho más especial que si se tratase de otra tipología de vivienda. Estos son algunos trucos para conseguirlo.

Lo principal que tenemos que entender es que, aunque varias estancias estén fusionadas en una sola, eso no significa que los ambientes no puedan quedar visualmente diferenciados entre sí. Al contrario, precisamente lo que hay que intentar es que cada zona cuente con su espacio vital pero que, en conjunto, queden perfectamente integradas.

Un buen truco para acentuar los límites entre zonas es hacerlo a través de la luz. Aunque tengas todas las estancias en una sola, la iluminación te ayudará a diferenciar los espacios, pudiendo dar más intimidad a las áreas más personales (dormitorio) y más amplitud visual y protagonismo a las comunes (cocina, sala de estar, etc). Para destacar un rincón concreto, utiliza lámparas de pie, de techo o de mesa, apliques y focos. Con ello conseguirás esa luz ambiental tan necesaria como complemento a la general.

Una de las grandes dudas a la hora de distribuir un piso en una única estancia es la de dónde colocar la cama. Si tenemos la opción, es importante que no se vea la cama nada mas entrar a la vivienda. Hay que intentar ponerla al final del recorrido. De esta manera será, por otro lado, mucho más fácil independizarla. Una opción estupenda que vemos aquí es elevar la zona de dormitorio mediante un escalón en el suelo o incluso, si la altura lo permite, un altillo.

También podemos utilizar muebles con la parte frontal y la trasera accesibles para separar espacios. Las librerías al aire (sin fondo) o los aparadores son grandes aliados para conseguirlo, una alternativa mucho más práctica que el clásico biombo. Una estantería al aire como la que vemos aquí te ayudará a definir zonas sin impedir la visión total del espacio. Por su parte, un aparador no muy alto te permitirá colocar detalles encima que hagan de separación de una manera decorativa y sutil. Además conseguirás espacio extra de almacenaje, ¡qué más puedes pedir!

 

No subestimes el poder de unas cortinas. Para que la zona del dormitorio quede más recogida y privada, unas grandes cortinas de suelo a techo pueden ser la solución adecuada. Es un recurso muy asequible y práctico, ya que puedes descorrerlas durante el día, para no obstaculizar la visión global, y correrlas de cara a la noche para aislarte del resto de la casa.

En lo que se refiere al almacenaje de la ropa, en espacios reducidos donde prácticamente toda la vivienda queda a la vista nada más entrar, es fundamental la organización. Al no disponer de mucho espacio, es fácil que reine el caos visual. Es recomendable que el almacenamiento sea vertical y no horizontal; es decir, que las paredes sean las que contengan los armarios, baldas, colgadores, etc. Así, el aprovechamiento del espacio será mucho mayor. Los armarios exentos se comen muchos metros cuadrados y hasta pueden llegar a colapsar la circulación.

 

En cuanto a la cocina, el blanco o los tonos claros serán tus mejores bazas. Tan importante es aprovechar la luz natural como emplear colores que potencien una luminosidad que haga que nuestro espacio parezca mucho más diáfano y amplio. Para ello, tienes que procurar que tanto los muebles como los objetos de decoración no recarguen el ambiente. Paredes blancas y algunos contrastes en madera, como vemos aquí, es una combinación muy sobria que siempre funciona bien. Utiliza los pequeños detalles para aportarle un toque de color que dé un aspecto más personal y especial a la vivienda.

Una idea genial son las cocinas con office, ya que de esta manera contarás con un espacio multifuncional que, dependiendo de cómo sea su diseño, incluso puede ser que te permita poder prescindir de una zona de comedor o utilizarlo como oficina eventualmente.

Otro buen recurso es utilizar estantes colgados y suspendidos, lo que te permitirá disponer de almacenaje pero sin enclaustrar el espacio. Cuanta más visibilidad haya a través de las distintas zonas, mayor sensación de profundidad espacial conseguirás.

 

En la zona de salón, es una buena idea optar por un sofá modular ya que su uso resulta mucho más versátil. De esta forma podremos reconfigurarlo según nuestras necesidades de espacio. Otra opción es decantarse por un sofá cama que, además de permitirnos contar con una cama extra, se pueden comprar con posibilidad de almacenamiento bajo la parte larga del sofá o del chaise longue. Y es que no hay que desperdiciar ni una sola oportunidad de contar con almacenaje.

Por último, ayúdate de los textiles: las alfombras resultan realmente útiles para delimitar ambientes en este tipo de casas. Busca un modelo de grandes dimensiones que cubra la zona de estar o el comedor, marcando así una diferencia con respecto al dormitorio e, incluso, el resto de la vivienda.